Escuchar no es tan fácil. Cuesta. Desgasta. Escuchar implica no opinar, no interrumpir. Es estar ahí presente, interesado, ojalá comprometido. No hay nada peor que caminar por las calles con alguien y sentir ese silencio que grita, chilla y cruje. Ese silencio que aturde, que no deja hablar. Por eso cuando uno escucha, uno debe bajar la guardia lo suficiente para que el otro tenga claro que realmente tiene alguien a su lado.
Recordatorio: la salud mental es igual de importante que la salud física.
Ella era más miedo que persona. Y yo sólo quería hacerla sentir segura, que sin importar su pasado, sus errores y sus complejos, ella seguía siendo maravillosa.
Quisiera que me quieran con miedos